Lección 13 Descanso en vida, aquí y ahora

Lección 13
Descanso en vida, aquí y ahora

En las últimas dos lecciones, hemos visto cómo el dolor, el sufrimiento y la muerte llegarán a su fin. Pero nos preguntamos: ¿tendremos que esperar por tiempo indefinido para que el tan anhelado descanso llegue? ¿Habrá sólo descanso y paz del otro lado de la eternidad? o ¿será posible tener descanso aquí y ahora?

Afortunadamente, no tenemos que esperar a un mañana mejor que nos traiga el futuro para poder descansar. Podemos descansar aquí y ahora mediante la correcta observancia del día Sábado. El Sábado o séptimo día de la semana, como veremos en esta lección, constituye señal y símbolo de ese descanso eterno que nos aguarda, así como de nuestro origen y propósito como criaturas de Dios. Pero más aún, nos habla del Creador, de su carácter, autoridad y amor. Usted se preguntará: ¿es tan importante después de todo? ¿No son todos los días iguales? ¿Está la observancia de este día apoyado por la Biblia a diferencia de cualquier otro día incluyendo el Domingo? Esta y otras preguntas esenciales serán respondidas en la presente lección.

El Sábado y la Ley

No es coincidencia que gran parte de aquellos que atacan la vigencia del día Sábado como día de reposo son los mismos que atacan la vigencia de la ley de Dios como un todo. Una demostración de que la ley es un todo íntegro, de la cual no es válido seleccionar a conveniencia, nos demostrará que las cualidades de la ley, o del todo, se aplican al Sábado, como siendo una de sus partes.

¿Qué explicación da Santiago respecto a cómo la violación de uno de los diez mandamientos implica la violación de toda la ley? (Santiago 2: 10, 11).

Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.

El Sábado no es necesariamente el mandamiento más importante. Sin embargo, es el más ignorado y atacado. Santiago, no obstante, nos recalca que el código de los diez mandamientos es como una cadena de la cual pende la obediencia. El rompimiento de cualquiera de sus eslabones constituiría el rompimiento de la cadena como un todo, y la caída estrepitosa de la obediencia que de ella depende.

¿Qué cualidades positivas se aplican a los diez mandamientos, y por lo tanto, al Sábado que entre ellos se encuentra?

1. Romanos 7: 12. De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

2. Romanos 7: 14. Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.

3. Santiago 2: 12. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

4. 1 Timoteo 1: 8. Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente.

Aquí hemos seleccionado solamente una pequeña muestra de las tantísimas declaraciones bíblicas a favor de los diez mandamientos. Es interesante notar que las referencias arriba hechas han sido seleccionadas del Nuevo Testamento, de forma que nadie alegue que la ley era asunto del Antiguo. También, tal como un vistazo al contexto claramente revela, las referencias ya mencionadas son en relación específicamente a los diez mandamientos, a los cuales pertenece el Sábado.

Para una lectura completa de los diez mandamientos incluyendo el mandamiento del Sábado, vaya a Exodo 20: 3-17.

El Sábado: Quiénes y cuándo lo observaron

Un cuidadoso estudio sobre quiénes observaron el Sábado, y en qué época, nos revelará la vigencia de este mandamiento a través de todos los tiempos incluyendo el presente.

¿Quién fue el primero en observar el Sábado? (Génesis 2: 1-3).

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

La primera mención del día Sábado en la Biblia se hace en relación a su primera observancia. Dios descansó, no porque Dios se cansa, sino con el obvio propósito de dar ejemplo a la humanidad.

¿Qué evidencia bíblica nos señala que el Sábado fue observado entre la creación cuando se originó, y su proclamación en el Sinaí? (Exodo 16: 4, 5).

Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día.

Como la historia registrada en Exodo 16 nos revela, desde la creación hasta el Sinaí el Sábado fue observado como lo indica el hecho de que a los Israelitas se les puso a prueba con su observancia. Esto sucedió poco antes de que se proclamara junto a los otros mandamientos, y se entregaran en tablas de piedra. Hubiese sido injusto ponerlos a prueba en cuanto a la observancia de un mandamiento, si éste les hubiese sido desconocido. Pero podemos estar seguros de que este no fue el caso.

¿Fue el Sábado sólo dado para los judíos?

1. Exodo 20: 10. Mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

2. Isaías 56: 2-7. Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto, yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa
será llamada casa de oración para todos los pueblos.

3. Marcos 2: 27. También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.

Desde un mismo principio, las horas sagradas del día de reposo fueron dadas a toda la humanidad. El mismo Cristo así lo indicó al hacer referencia al propósito de la creación tanto del hombre como del Sábado (Marcos 2: 27). En realidad, el Sábado fue dado cuando no había nacionalidad ni raza que dividieran a la humanidad, sino que fue entregado al mismo Adán y por lo tanto, a todos sus descendientes. Los judíos mismos, a quienes se les entregó el día en el Sinaí como parte de los oráculos bajo su encomienda, eran solamente canales a través de los cuales el don fluiría al mundo.

Por favor, notemos que el término día de reposo, usado en la versión Reina Valera revisada del 1960, utilizada en este curso, es traducido como Sábado en la versión Reina Valera antigua y en muchas otras versiones de la Biblia.

¿Observaba Jesús el Sábado? (Lucas 4: 16).

Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

El mismo Cristo observaba regularmente el Sábado como Lucas lo evidencia al relatar sobre la asistencia semanal de Cristo a la sinagoga de Nazaret durante sus horas. Un estudio cuidadoso del ministerio de Jesús reseñado en los Evangelios, revelará cómo Jesús prestó interés especial en obrar sus milagros en este día, así denotando la distinción de sus horas sagradas.

¿Tenía Jesús el propósito de que se continuara observando el Sábado aún después de su muerte y resurrección? (Mateo 24: 20).

Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo.

Cristo, cuando les profetizaba a sus discípulos acerca de la destrucción de Jerusalén y de los eventos finales, les pidió que orasen para que la esperada huída de sus seguidores no sucediera en Sábado. Cristo sabía que esto sucedería muchos años después de su muerte.

¿Observaron sus más cercanos seguidores el Sábado aún después de su muerte y resurrección? (Lucas 23: 54-56).

Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.

La Biblia nos relata cómo las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea hasta Jerusalén, previo a su crucifixión, observaron el Sábado justo en ocasión en que Cristo también lo descansaba, pero en la tumba.

¿Qué hacía Pablo en días de Sábado?

1. Hechos 13: 42-44. Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas. Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.

2. Hechos 16: 13, Nueva Versión Internacional. El sábado salimos a las afueras de la ciudad, y fuimos por la orilla del río, donde esperábamos encontrar un lugar de oración. Nos sentamos y nos pusimos a conversar con las mujeres que se habían reunido.

3. Hechos 18: 4. Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos.

Pablo proclamaba la resurrección de Cristo, no en Domingo, supuestamente celebrando dicho evento en el día que ocurrió, sino en Sábado. El tenía la misma costumbre que su Maestro de asistir cada Sábado a la sinagoga. Alguno diría que así lo hacía porque quería aprovechar la reunión de los Judíos en ocasiones semanales como ellos aconstumbraban. Sin embargo, los gentiles también se reunían en ese día, y Pablo no intentó cambiar su costumbre (Hechos 13: 42-44). Aún más, el mismo Pablo parecía buscar en un día Sábado algún lugar donde descansar y observar sus horas, cuando se encontró incidentalmente con un grupo de creyentes (Hechos 16: 13).

¿Qué día se observará en la eternidad futura cuando se reestablezcan todas las cosas? (Isaías 66: 22, 23).

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

La historia del Sábado es la historia de la humanidad. Santos y fieles seguidores de Dios y su verdad lo han observado a través de los tiempos, desde la creación hasta la tierra renovada. ¿Por qué no hacerlo nosotros aquí y ahora? ¿Por qué no disfrutar de la comunión de Cristo especialmente durante este período cada semana? ¿Por qué no imitar a Jesús, reposando como él reposó?

Significado y observancia del Sábado.

La riqueza espiritual del Sábado no radica en su observancia mecánica, sino en la observancia acompañada de la comprensión profunda de su rico significado. La forma en que lo observemos estará directamente relacionada con el significado que a él le demos, y su observancia será solemne sólo en proporción a lo profundo de nuestra comprensión del mensaje encerrado en sus horas.

¿De qué forma le indicó Dios a su pueblo que debían acordarse del Sábado en remembranza de la Creación? (Exodo 20: 8-11).

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

Acordarnos de observar el Sábado es acordarnos de que en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día (Exodo 20: 11). Como Creador, Dios tiene derecho a nuestra fidelidad en la obediencia a sus mandatos. El descansar como el mandamiento indica, nos permite enfocarnos en tal objetivo espiritual, eliminando cualquier distracción causada por la preocupación por asuntos seculares.

¿Qué tipos de actividades señaló el propio Cristo como apropiadas para ser llevadas a cabo en horas de Sábado? (Mateo 12: 12).

Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.

Acordarnos del Sábado también implica acordarnos de la dignidad con la cual el Creador mismo invistió al hombre y a la mujer. El Sábado provee la oportunidad de obrar el bien a favor de las criaturas hechas a imágen de Dios, exaltando la dignidad tanto de Dios como de la humanidad misma.

Si el Sábado fue hecho por causa del hombre (Marcos 2: 27), ¿cómo es que vamos a dejar de trabajar durante ese día cada semana? ¿No querrá Dios el bien del hombre, prohibiéndole que se gane el sustento diario? (Exodo 16: 22-30).

En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana. Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió. Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para Jehová; hoy no hallaréis en el campo. Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará. Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron. Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que Jehová os dio el día de reposo, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día. Así el pueblo reposó el séptimo día.

La historia sobre el descenso del maná durante 40 años de peregrinación israelita por tierra desierta, en su camino a Canaán, demuestra que junto con las restricciones que la observancia del Sábado implica, Dios hace provisión de nuestras necesidades. El maná, después de todo, era un símbolo del mismo Cristo a quien Dios proveería por la vida del mundo (Juan 6: 51). Y el que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? (Romanos 8: 32).

¿Qué significado especial para nuestra vida espiritual está encerrado en las 24 horas del Sábado? (Exodo 31: 13).

Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos (Salmos 100: 3). Por lo tanto él nos santifica y no nosotros a nosotros mismos. El Sábado es una señal de que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; (Filipenses 1: 6). Observemos el Sábado con la solemnidad que tal significado amerita.

El Sábado representa un descanso de nuestras obras para salvación, y de nuestro afán por las provisiones materiales. Ese espíritu debería perdurar a través de toda la semana, y no sólo durante el séptimo día. Hay muchos que aprovechan tal connotación espiritual para argumentar que como se debe descansar en Cristo todos los días, es innecesaria la observancia literal del séptimo día. Pero al contrario, descansar en Cristo a diario hace la observancia literal del Sábado aún más significativa.

¿De qué forma el Sábado es símbolo del descanso eterno que le aguarda a la tierra y a los justos cuando todo sea renovado? (Isaías 66: 22, 23).

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

De la misma manera como observamos el día Sábado simbolizando el descanso en Cristo a nuestra disposición en el presente, en la tierra nueva lo observaremos como símbolo de la comunión ininterrumpida y sin barreras con nuestro Hacedor que gozaremos entonces. En realidad, durante ese día se ha de materializar dicha comunión cuando vayamos todos de mes en mes, y de Sábado en Sábado, a adorar delante de él.

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